Cáncer de Riñón

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El cáncer de riñón sigue estando entre los 10 tipos de cáncer más frecuentes que se producen en EE. UU. Según los informes más recientes, cada año se diagnostica a más de 80,000 mujeres y hombres. Esta cifra ha aumentado en los últimos años. Más de la mitad de los diagnósticos de cáncer de riñón se producen entre los 55 y 65 años de edad.

La mayoría de las personas nace con dos riñones. Si se imagina un frijol rojo del tamaño de su puño, tendrá una idea acertada del aspecto de los riñones. Los riñones se ubican por encima de la cintura. Uno está del lado derecho de la columna vertebral y el otro, del lado izquierdo.

kidney diagram

Los riñones toman el agua, la sal y los residuos de la sangre y los convierten en orina. También producen hormonas que ayudan a controlar la presión arterial e indican a la médula ósea cuándo debe producir más glóbulos rojos. El cuerpo funcionará bien con un solo riñón sano. Es por eso que una persona sana puede optar por donar un riñón a alguien cuyos riñones ya no funcionan correctamente.

Factores de riesgo, signos y síntomas

Hay una serie de factores de riesgo conocidos para el cáncer de riñón.

El riesgo más alto se da en personas que han heredado una enfermedad genética o tienen familiares que han tenido cáncer de riñón. Hay varias enfermedades genéticas y hereditarias que pueden aumentar el riesgo debido a una mutación génica. Estos son algunos ejemplos:

  • Síndrome de Von Hippel-Lindau
  • Carcinoma renal papilar hereditario
  • Leiomiomatosis hereditaria y cáncer de células renales
  • Síndrome de Birt-Hogg-Dubé (BHD)

Sin embargo, la mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer de riñón no tiene una enfermedad hereditaria.

Estos son algunos de los demás factores de riesgo conocidos del cáncer de riñón:

  • Sobrepeso
  • Presión arterial alta
  • Diálisis (pacientes con enfermedad del riñón avanzada)
  • Fumar
  • Trabajo que exponga a la persona al asbesto y otras sustancias químicas
  • Asignación de hombre al nacer

Tenga en cuenta lo siguiente: Más de la mitad de las personas a las que se les diagnostica cáncer de riñón no tiene ningún síntoma al momento del diagnóstico.

Diagnóstico y pruebas

Algunas personas se enteran de que tienen cáncer de riñón después de consultar a un médico porque han tenido problemas de salud como los siguientes:

  • Sangre en la orina
  • Dolor o presión en un costado o en la espalda
  • Hinchazón de los tobillos y las piernas
  • Presión arterial alta
  • Recuento bajo de glóbulos rojos (anemia)
  • Recuento elevado de glóbulos rojos (eritrocitosis)
  • Sensación de cansancio intenso
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso sin explicación
  • Fiebre recurrente
  • Aumento rápido del tamaño de las venas alrededor de un testículo

Si tiene estos síntomas, no significa que tenga cáncer de riñón, ya que se observan con mayor frecuencia en personas que tienen otros problemas de salud. El médico puede recomendarle pruebas adicionales.

 

Pruebas del cáncer de riñón

Si tiene problemas de salud que podrían ser una señal de cáncer de riñón, el médico le pedirá que se haga algunas pruebas. Estas podrían incluir las siguiente:

  • Análisis de orina
  • Análisis de sangre
  • Pruebas de imágenes diagnósticas para obtener retratos de los riñones

En base a los resultados de estas pruebas, es posible que le hagan una biopsia para extirpar un pequeño fragmento del tumor del riñón y comprobar si hay células cancerosas. Si tiene cáncer, quizás deba hacerse una cirugía para extirpar el tumor junto con una parte o todo el riñón.

Tipos de cáncer de riñón

Hay diferentes tipos de cáncer de riñón. El tipo más frecuente es el carcinoma de células renales (CCR), que se observa en nueve de cada 10 personas con cáncer de riñón. El CCR se divide en diferentes subtipos. Estos incluyen lo siguiente:

Este es el tipo más frecuente. Se observa en tres de cada cuatro personas con CCR. Estos tumores tienen células cancerosas de color muy claro o transparentes cuando se examinan con microscopio.

En estos tipos de cáncer, las células adoptan formas que parecen dedos.

  • CCR cromófobo
  • Carcinoma del túbulo colector
  • Carcinoma medular
  • Carcinoma tubular mucinoso y fusiforme
  • CCR quístico multilocular
  • CCR asociado a neuroblastoma
  • CCR de translocación
  • CCR sin clasificar

Los tratamientos para estos tipos de cáncer de riñón son diferentes a los de otros tipos de cáncer de riñón.

  • Carcinoma urotelial o carcinoma de células de transición: aunque este cáncer se puede encontrar cerca de los riñones, es similar al cáncer de vejiga y se trata como tal.
  • Sarcoma renal: estos tipos de cáncer comienzan en los vasos sanguíneos o el tejido conectivo del riñón. Son muy poco frecuentes.
  • Tumor de Wilms: este es el tipo más frecuente de cáncer de riñón que ocurre en niños.

Tumores de riñón benignos

El angiomiolipoma (AML) es el tumor benigno (no canceroso) más frecuente de los riñones. Si el tumor se agranda, puede producir fiebre, dolor de riñón, hemorragia o anemia. Esto es diferente de un tumor canceroso. Existen tres tipos:

  • AML clásico
  • AML monofásico
  • AML epitelioide

Determinación del estadio

Las opciones de tratamiento para el cáncer de riñón se basan mayormente en el estadio del cáncer. 

  • Estadio I (1): el tumor no tiene más de 7 centímetros (o 2 ¾ pulgadas) de diámetro, está dentro del riñón y no se ha extendido a los ganglios linfáticos
  • Estadio II (2): el tumor mide 7 centímetros o más y está dentro del riñón
  • Estadio III (3): el tumor se ha extendido fuera del riñón a los tejidos o las venas circundantes, o se encuentra dentro del riñón, pero se ha extendido a los ganglios linfáticos cercanos.
  • Estadio IV (4): el tumor se ha extendido —o ha causado metástasis— del riñón a órganos cercanos u otras partes del cuerpo, como los huesos, el hígado o los pulmones. Si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, se le indicará que tiene un cáncer con “metástasis”, “cáncer metastásico” o de “estadio IV (4)”. El término “avanzado” también se usa para describir estos tipos de cáncer.

Su edad, el tamaño y el estadio del cáncer, y su salud general determinarán sus opciones de tratamiento.

Su equipo de cuidado

En general, un equipo de expertos trata el cáncer de riñón. Es importante tener un equipo de cuidado en el que pueda confiar y con el que pueda hablar sobre sus mejores opciones de tratamiento. Además del proveedor de cuidado primaria, los siguientes especialistas pueden formar parte de su equipo:

 

trata los problemas de salud que se desarrollan en las vías urinarias y los órganos reproductores masculinos.

trata a los pacientes con insuficiencia renal, incluidos quienes hacen diálisis.

se especializa en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer de vejiga, riñón, próstata, genitales y testículos.

trata el cáncer con medicamentos sistémicos (o de todo el cuerpo). Algunos ejemplos incluyen inmunoterapia, quimioterapia y terapia dirigida.

trata el cáncer mediante radioterapia, que es cuando los rayos de alta energía actúan sobre la zona específica del tumor para ayudar a aliviar el dolor o destruir las células cancerosas.

profesionales de cuidado médico que trabajan con los oncólogos, urólogos u radio-oncólogos para brindar cuidado.

con capacitación para recomendar alimentos y otras formas de garantizar que el cuerpo obtenga los nutrientes que necesita. Asegúrese de buscar un dietista registradoo que se especialice en nutrición para el cáncer.

los ayuda a usted y a su ser querido a buscar recursos, que pueden ser para necesidades emocionales o logísticas. También puede ayudar a las familias a entender el seguro.

proporcionan terapia para mantener o mejorar su funcionamiento físico y su capacidad para hacer las actividades de la vida diaria.

los ayuda a usted y a sus seres queridos a entender el costo de los diferentes tratamientos y cómo su plan de seguro puede ayudar a cubrir los costos. También puede ayudar a buscar programas de asistencia financiera o planes de pago que alivien la carga del tratamiento.

experto en medicamentos usados para tratar el cáncer. Puede informarle de los efectos secundarios asociados y cómo tratarlos. También puede ayudar a entender la mejor manera de tomar diferentes medicamentos si toma varios a la vez.

Segundas opiniones

En cualquier momento de su cuidado, puede pedir una segunda opinión. Muchas personas pueden buscar una segunda o tercera opinión para confirmar su diagnóstico y revisar todas las opciones de tratamiento disponibles.

Obtener una segunda opinión no significa que no confíe en su médico. Significa que quiere asegurarse de que conoce todas sus opciones. El tratamiento temprano del cáncer es fundamental. Usted tiene derecho a decidir qué es lo mejor para usted y sus metas.

 

Tratamiento y efectos secundarios

 

Tipos de tratamiento

Hay varios tratamientos disponibles para el cáncer de riñón. Las opciones de tratamiento para su diagnóstico exacto dependerán de su edad, el tamaño y el estadio del cáncer, y su salud general. Esta lista incluye los tipos de tratamiento aprobados actuales. Es importante que hable con su equipo de cuidado sobre todas las opciones disponibles para usted.

 

Monitoreo u observación activos

Su equipo de cuidado puede sugerirle controlar el cáncer en lugar de hacer un procedimiento invasivo para tratarlo.

Si usted:

  • tiene una edad avanzada;
  • tiene un cáncer muy pequeño;
  • tiene un problema de salud grave, como enfermedad del corazón.

     

Cirugía

Para extirpar el tumor, el cirujano tendrá que extirpar una parte o todo el riñón. Esto se llama nefrectomía. El procedimiento será una de estas opciones:

  1. Nefrectomía parcial (cirugía con conservación del riñón) - Esta cirugía solo extirpa la parte del riñón que tiene el tumor. Se conserva el resto del riñón. La nefrectomía parcial suele usarse para el cáncer de riñón en estadio I (1) o II (2).
  2. Nefrectomía radical- Se trata de una cirugía en la que se extirpa todo el riñón, lo que incluiría el propio tumor. También pueden extirparse los ganglios linfáticos cercanos y el tejido graso que rodea al riñón. Además, puede extirparse la glándula suprarrenal, que está encima del riñón.

 

La nefrectomía puede hacerse como cirugía abierta o cirugía mínimamente invasiva.

Cirugía abierta

es el tipo tradicional de cirugía que se hace con un corte debajo de las costillas o en la espalda. Se recomienda este tipo de cirugía si el tumor es más grande. Otros factores también pueden influir en la decisión de hacer esta cirugía.

 

Cirugía mínimamente invasiva

este tipo de cirugía se llama “mínimamente invasiva” porque no se hace un corte grande como en la cirugía abierta. Puede ser una cirugía recomendada si el tumor es más pequeño. Existen dos tipos:

  • Nefrectomía laparoscópica: se usa un laparoscopio para extirpar todo el riñón o una parte de este. Es un tubo especial, delgado y largo que tiene una cámara conectada. El cirujano lo inserta en el corte para extirpar el riñón.
  • Nefrectomía laparoscópica asistida por robot: es cuando el cirujano usa un robot como ayuda para hacer el corte y extirpar la parte cancerosa del riñón. Con los brazos robóticos, el cirujano puede usar las herramientas con mayor facilidad y precisión.

Para cualquier cirugía, la destreza y la experiencia del cirujano son fundamentales. Pregunte al cirujano cuántas cirugías de este tipo ha hecho o cuántas hace en un mes o año determinado.

 

Radioterapia

La radioterapia no suele ser la primera opción para tratar el cáncer de riñón. Puede usarse para tratar el tumor primario si la cirugía no es una opción. Normalmente, la radiación solo se usa para aliviar el dolor o la hemorragia que puede aparecer cuando el cáncer se propaga a otras partes del cuerpo.

En la radioterapia, una máquina se centra sobre la zona para liberar haces de radiación que destruyen el tumor. El proceso es como hacerse una radiografía, pero con una dosis de radiación más fuerte.

Otras opciones de tratamiento locales

Si tiene otros problemas de salud graves, es posible que no esté lo suficientemente sano como para hacerse una cirugía. En este caso, su equipo de cuidado médico puede recomendarle otros procedimientos para tratar su tipo de cáncer de riñón. Estos procedimientos suelen usarse para destruir tumores de menor tamaño. Pueden ser los siguientes:

  • Crioablación o crioterapia - en este procedimiento, se usa gas frío para congelar y destruir las células tumorales.
  • Ablación por radiofrecuencia (ARF) - durante este procedimiento, el médico pone una sonda que usa calor directamente sobre el tumor para matar las células cancerosas.
  • Embolización arterial - el médico insertará un material especial en la arteria para evitar que el tumor llegue a la sangre que necesita para crecer. Este procedimiento también se usa algunas veces para reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía o para reducir el dolor cuando no puede extirparse el tumor.

 

Quimioterapia

En la quimioterapia tradicional, se usan medicamentos para matar las células cancerosas. La quimioterapia no suele usarse para tratar el cáncer de riñón.

 

Terapia dirigida

Para tratar el cáncer de riñón se usan diferentes tipos de tratamientos dirigidos. Algunos actúan bloqueando el crecimiento de los nuevos vasos sanguíneos que los tumores necesitan para sobrevivir. Otros actúan sobre proteínas específicas que ayudan en el crecimiento de los tumores. La terapia dirigida no actúa como la quimioterapia y suele tener efectos secundarios menos graves. Algunos tratamientos son pastillas que se toman por boca. Otros son infusiones que se dan a través de la vena (intravenosas [i.v.]). La terapia dirigida es frecuentemente la primera línea de tratamiento para el cáncer de riñón en estadios avanzados.

Obtenga más información sobre la terapia dirigida

 

Inmunoterapia

Los medicamentos de inmunoterapia hacen que el sistema inmune mate las células cancerosas. La inmunoterapia se usa para tratar casi todos los tipos de cáncer de riñón. Se da en forma de infusión y también suele combinarse con la terapia dirigida.

Obtenga más información sobre la inmunoterapia

 

Ensayos clínicos

Sus opciones de tratamiento también pueden incluir ensayos clínicos, que son estudios de investigación en los que se prueban nuevos tratamientos o se estudia cómo usar mejor los tratamientos existentes. En los ensayos clínicos, se buscan formas nuevas y mejores de prevenir o tratar el cáncer. La Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. supervisa todos los ensayos clínicos para garantizar la seguridad de todos los pacientes.

Si desea ver los ensayos clínicos disponibles, pregunte a su médico si hay ensayos clínicos adecuados para usted.

Entienda los ensayos clínicos sobre cáncer

Manejo de los efectos secundarios

Cada tratamiento puede causar diferentes efectos secundarios. Es importante que sepa cuáles podrían ser los efectos secundarios para estar preparado. Y es fundamental que hable con su equipo de cuidado sobre todos los efectos secundarios que tenga, aunque parezcan insignificantes. Su equipo de cuidado puede tener soluciones para ayudar a aliviar los efectos secundarios.

Estos son algunos de los efectos secundarios físicos frecuentes del tratamiento del cáncer de riñón:

  • diarrea, dolor de estómago, cólicos, náuseas/vómitos;
  • llagas en la boca;
  • dolor e hinchazón de manos y pies;
  • presión arterial alta;
  • pérdida de la función del riñón;
  • fatiga (sensación de cansancio);
  • problemas de la piel como sarpullido, enrojecimiento o picazón;
  • dolor general, dolor muscular o articular;
  • síndrome de mano-pie.

 

Es común que el tratamiento afecte su salud mental. También es muy importante que hable con su equipo de cuidado sobre cualquier cambio en sus emociones. Un trabajador social puede recomendar formas de lidiar con estas emociones o buscar otros recursos de apoyo. Estos son algunos ejemplos de efectos secundarios emocionales del tratamiento:

  • ansiedad: sensación de inquietud, preocupación o temor que suele aparecer por el estrés;
  • depresión: problema de salud diagnosticado. Provoca un sentimiento de tristeza persistente o la pérdida de interés en cosas que antes disfrutaba;
  • angustia general: estado emocional desagradable que puede afectar la forma de pensar, sentir y actuar. Esto puede incluir emociones como miedo, tristeza, ira o preocupación;
  • temor a la recurrencia: miedo centrado en la reaparición (recurrencia) o progresión (empeoramiento) del cáncer. Puede causar ansiedad o preocupación por la aparición de nuevos síntomas o el cambio de estos.

Un recurso útil para aliviar los efectos secundarios es el equipo de cuidados paliativos. Este grupo de profesionales de atención médica ayuda a los pacientes que tienen síntomas como dolor. Ver a un especialista en cuidados paliativos puede ayudar a tratar los efectos secundarios que aparecen durante o después del tratamiento. El objetivo de los cuidados paliativos es ayudar a que el paciente tenga la mejor calidad de vida posible. Este tipo de cuidado está disponible para usted en cualquier momento durante su cuidado.

Cómo afrontar el cáncer de riñón

A medida que avance en el tratamiento, podría tener muchas preguntas e inquietudes de diferentes tipos. 

Cuanta más información tenga sobre su diagnóstico y tratamientos, más fácil les será a sus profesionales de cuidado médico responder sus preguntas.

Después de recibir el diagnóstico de cáncer de riñón, puede analizar lo siguiente para ayudar en su cuidado:

  • Esté preparado: guarde copias de todos los registros médicos y pagos del seguro. Obtenga más información sobre cómo manejar el costo del tratamiento contra el cáncer. Obtenga más información sobre cómo manejar el costo del tratamiento contra el cáncer.
  • Conozca los efectos secundarios a corto y largo plazo que puede tener después del tratamiento.
  • Sepa qué síntomas pueden sugerir que el cáncer de riñón ha regresado.
  • Conozca cuáles son los síntomas que debe tener en cuenta y que indican que su función renal está alterada.
  • Sepa si debe ir a un nefrólogo, un experto en el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades que afectan al funcionamiento de los riñones, o con qué frecuencia.

Sus seres queridos o su cuidador pueden participar en su cuidado y ser de gran ayuda con diversas tareas. Según cuál sea su tratamiento, pueden ayudar en el manejo de los medicamentos, el control de los efectos secundarios u otras responsabilidades. Un cuidador tiene un papel fundamental en el tratamiento del cáncer. Aunque puede enfocarse más en el cuidado de su ser querido con cáncer, es importante que esta persona también reciba apoyo. Su equipo de atención puede darle apoyo y recomendarle formas de manejar las responsabilidades del cuidado.

Después de recibir el diagnóstico, la vida puede ser muy diferente tanto para usted como para sus seres queridos. Es posible que deba cambiar su estilo de vida y crear una “nueva normalidad”. Busque la ayuda de su equipo de cuidado, familia, amigos y otros seres queridos para que le den apoyo. Afrontar un diagnóstico de cáncer es difícil y estresante. Es normal. Recuerde que hay varios recursos disponibles que le servirán en cada paso del camino durante el tratamiento y la supervivencia.

Llame a la línea de ayuda y apoyo contra el cáncer.

Estamos aquí para ayudarle ofreciéndole orientación personalizada y gratuita por teléfono y en línea.

 

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