Cáncer neuroendocrino

Table of Contents

Revisado médicamente por: Xavier M. Keutgen, MD

Última actualización: 2026

 

El cáncer neuroendocrino es poco frecuente y comienza en las células neuroendocrinas. Estas células se encuentran por todo el cuerpo. Ayudan al cuerpo a responder al estrés, controlar las hormonas, digerir los alimentos y mantener en funcionamiento muchos órganos. Tienen dos funciones:

  1. Actúan como células nerviosas
  2. Producen hormonas (mensajeros químicos que recorren el cuerpo para indicar a los órganos lo que tienen que hacer)

El cáncer neuroendocrino puede causar síntomas muy diferentes en cada persona, o incluso ninguno en absoluto. En ciertos casos, se diagnostica rápidamente. En otros, el diagnóstico toma años porque los síntomas pueden ser leves o parecerse a los de otros problemas de salud. El cáncer neuroendocrino puede detectarse incidentalmente durante otras pruebas o procedimientos por otros motivos.

Esta enfermedad puede desarrollarse en muchas partes del cuerpo. Esto incluye el aparato digestivo, los pulmones, el páncreas y otros órganos. Algunos crecen lentamente a lo largo de muchos años. Otros lo hacen más rápido.

Los lugares más comunes son:

  • Aparato digestivo (estómago, intestino delgado, colon, recto, apéndice)
  • Pulmones
  • Órganos endocrinos (glándulas de la tiroides y suprarrenal; producen hormonas que ayudan a controlar el funcionamiento del organismo)

 

Tipos de cáncer neuroendocrino 

Entender algunos términos clave sobre el cáncer neuroendocrino les permitirá a usted y a su equipo de cuidado hablar con más claridad sobre su diagnóstico específico. Estas células cancerosas se describen en función de si producen hormonas, de cómo se ven al microscopio y de lo rápido que crecen. En conjunto, estas características ayudan a explicar qué síntomas pueden aparecer y qué opciones de tratamiento existen. 

Funcionalidad  - Si las células cancerosas producen hormonas 

  • Funcionales: producen hormonas; síntomas relacionados con el aumento de la actividad hormonal
  • No funcionales: no producen hormonas; no hay síntomas o los síntomas están relacionados con la localización de las células cancerosas y el efecto en órganos cercanos 


Diferenciación - Qué tan anormal es el aspecto de las células cancerosas al microscopio

  • Bien diferenciadas: las células cancerosas parecen bien organizadas  
  • Poco diferenciadas: las células cancerosas se ven desordenadas y desorganizadas, con células muertas mezcladas 

Grado  - Rapidez con la que las células cancerosas están creciendo y dividiéndose 

  • Bajo grado: las células cancerosas crecen lentamente
  • Alto grado: las células cancerosas crecen rápidamente 

 

NET en comparación con NEC 

  • Las neoplasias neuroendocrinas (NEN) de crecimiento más lento (bajo grado) y bien diferenciadas se denominan tumores neuroendocrinos (NET).
  • Las NEN poco diferenciadas y de crecimiento más rápido (alto grado) se denominan carcinomas neuroendocrinos (NEC).

Los síntomas en el momento del diagnóstico y las opciones de tratamiento dependerán de cuatro factores: 

  1. Lugar del cáncer
  2. Si la célula cancerosa es funcional o no  
  3. Si la célula cancerosa está creciendo lenta o rápidamente (el grado)
  4. Tipo de diferenciación del cáncer 

 

Factores de riesgo 

En la mayoría de los casos no existe una causa conocida del cáncer neuroendocrino. Un pequeño número de diagnósticos ocurre debido a condiciones raras y hereditarias. Si tiene antecedentes familiares de tumores endocrinos o se le diagnostica a una edad temprana, pregunte a su equipo de cuidado sobre las pruebas genéticas. La mayoría de las personas con cáncer neuroendocrino no tienen una enfermedad hereditaria. Actualmente se desconocen los riesgos ambientales que pueden causar esta enfermedad, pero los investigadores están explorando esto. 

 

Signos y síntomas 

Los síntomas se deben a la ubicación del NEN y a si secreta alguna hormona. Como se mencionó anteriormente, las NEN pueden ser funcionales o no funcionales.

En el caso de las NEN funcionales, es más probable que los síntomas estén relacionados con un aumento de la actividad hormonal. Algunos ejemplos son latidos rápidos, enrojecimiento de la piel y la cara, cambios en la presión arterial y dolor abdominal. Algunas NEN pueden producir niveles más altos de hormonas, lo que puede dar lugar a síndromes hormonales: 

  • Síndrome carcinoide (a menudo causado por NEN del intestino delgado o del pulmón que producen serotonina): enrojecimiento, diarrea, sibilancias, cólicos abdominales y sensación de ansiedad
  • Síndrome de insulinoma: nivel bajo de azúcar en sangre (temblores, sudoración, confusión)
  • Síndrome de VIPoma: diarrea acuosa
  • Síndrome de Zollinger‑Ellison: úlceras de estómago frecuentes o difíciles de tratar, dolor abdominal 

En las NEN no funcionales, los síntomas pueden estar relacionados con los órganos cercanos o puede que no se presente ninguno. Según la ubicación de las NEN, los síntomas pueden incluir lo siguiente: 

  • Náuseas y vómitos
  • Pérdida de peso sin explicación o sensación de saciedad rápida
  • Dolor o calambres en la barriga
  • Erupciones
  • Sangrado rectal o sangre en las heces 

Usted es quien mejor conoce su cuerpo. Es importante que hable con su equipo de cuidado si presenta síntomas que le parezcan inusuales. 

 

Diagnóstico 

A veces, el cáncer neuroendocrino puede pasar sin diagnóstico durante muchos años antes de detectarse. También puede detectarse por accidente al realizar estudios por imágenes o pruebas por otro motivo. Dado que el cáncer neuroendocrino es poco frecuente y difícil de diagnosticar, es importante consultar a un especialista en NEN. Ellos tienen la mayor experiencia en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer neuroendocrino. Su equipo de cuidado puede utilizar varios tipos de pruebas para detectar el cáncer neuroendocrino: 

  • Análisis de sangre y orina: Análisis de sangre y orina para detectar niveles anormales de hormonas, marcadores tumorales o rasgos genéticos en función de la historia clínica y la exploración física.
  • Pruebas por imágenes: Las pruebas por imágenes buscan tumores y miden su tamaño. Algunas se utilizan para monitorear la eficacia del tratamiento.
    • Tomografía computarizada (CT o CAT) y resonancia magnética (MRI) (con contraste): imágenes detalladas para encontrar y medir tumores 
    • Tomografía por emisión de positrones (PET) o PET-CT: Muestra el lugar de un tumor, su grado de actividad y si se ha extendido. Nota: La mayoría de las NEN solo aparecen en una PET especial, denominada DOTATATE PET. 
  • Biopsia: Se extrae una pequeña muestra de tejido para que un patólogo pueda ver si hay células cancerosas y de qué tipo. Podrán realizarse pruebas moleculares para identificar genes, proteínas y otros factores específicos. 

 

Determinación del estadio y grado 

La determinación del estadio define qué tanto se ha extendido un tumor. Tiene en cuenta el tamaño, la ubicación y si el tumor se ha extendido o no a un ganglio linfático u otro órgano. 

El cáncer neuroendocrino puede ser: 

  • Local: En un solo lugar
  • Regional: Extendido a los tejidos o ganglios linfáticos cercanos
  • Metastásico: Extendido por el cuerpo a otros órganos (habitualmente al hígado, los huesos o los pulmones) 

Un grado tumoral indica a su equipo de cuidado la rapidez con que se dividen las células tumorales. Un tumor de mayor grado crece con más rapidez y podría requerir un tratamiento más agresivo. Tanto el estadio como el grado orientan sus opciones de tratamiento.  

 

Tratamientos y efectos secundarios 

Muchos pacientes con cáncer neuroendocrino viven bien durante mucho tiempo con el tratamiento y el control de los efectos secundarios adecuados. Su plan de tratamiento se basará en: 

  • Su diagnóstico (tipo de NEN, estadio, grado, lugar del tumor primario)
  • Su estado de salud general
  • Sus síntomas
  • Sus objetivos personales y de tratamiento 

Hable con su equipo de cuidado sobre las mejores opciones de tratamiento para usted. En el cáncer neuroendocrino no hay una secuencia de tratamiento correcta o incorrecta. Dependerá de su salud personal, su diagnóstico y sus objetivos. A continuación se presentan las opciones de tratamiento para el cáncer neuroendocrino. 

Cirugía  

La cirugía se realiza para extirpar todos los tumores y los ganglios linfáticos cercanos. Es el único tratamiento que puede curar a los pacientes si el tumor está localizado y no se ha extendido.  

La cirugía puede utilizarse incluso en casos más avanzados. La finalidad es prevenir los síntomas o reducir el tamaño del tumor para mejorar los resultados del tratamiento.

 

Tratamientos de ablación y embolización 

Estos tratamientos utilizan calor térmico, frío o radiación para destruir el tejido tumoral o bloquear el suministro de sangre a un tumor. Pueden disminuir el tamaño del tumor, reducir los síntomas o retrasar el crecimiento de un tumor. 

Terapia hormonal  

​​​​Los análogos de la somatostatina (SSA) se utilizan para controlar el síndrome carcinoide (que se manifiesta con diarrea y enrojecimiento) y para retrasar el crecimiento tumoral. La somatostatina regula el sistema endocrino y puede retrasar la liberación de otras hormonas.

Obtenga información sobre la terapia hormonal 

Radioterapia  

La radioterapia utiliza rayos de alta energía para destruir o dañar las células cancerosas. Se administra antes, durante o después de otros tratamientos. El objetivo es dañar el mayor número posible de células cancerosas sin dañar el tejido sano. Para reducir los daños, las dosis son muy precisas y el tratamiento suele ser espaciado. La radioterapia se utiliza para destruir las células cancerosas, reducir el tamaño tumoral o aliviar los síntomas. 

Obtenga información sobre la radioterapia 

Terapia con radionúclidos receptores de péptidos (PRRT) 

La PRRT es un tipo específico de radioterapia. Libera radiación directamente a las células del cáncer neuroendocrino que tienen un receptor específico. Esta radiación ayuda a reducir el tamaño del tumor y destruirlo, al tiempo que hace menos daño a otras células del organismo. Este tipo de tratamiento también se conoce como terapia con radioligandos (RLT). 

Obtenga información sobre la terapia con radioligandos 

Terapia dirigida  

Este tratamiento actúa sobre un gen, proteína, vía u otro factor específico presente en la célula cancerosa. Hay muchos tipos; algunos pueden detener el crecimiento de los tumores y otros pueden destruir las células cancerosas. Los investigadores están estudiando otras terapias dirigidas en ensayos clínicos para tratar el cáncer neuroendocrino. 

Obtenga información sobre la terapia dirigida 

Inmunoterapia 

Estos tratamientos están diseñados para potenciar la respuesta inmune del organismo. Estos medicamentos pueden ayudar al organismo a encontrar y atacar a las células neuroendocrinas cancerosas. La inmunoterapia no es un tratamiento habitual del cáncer neuroendocrino.  

Obtenga información sobre la inmunoterapia 

Ensayos clínicos

Los ensayos clínicos son estudios que buscan encontrar nuevos tratamientos o mejorar los existentes. Pregunte a su médico si recomendaría un ensayo clínico para su tratamiento. Hay muchos ensayos clínicos que estudian formas nuevas y mejores de tratar el cáncer neuroendocrino. 

Obtenga información sobre los ensayos clínicos 

Quimioterapia 

Los medicamentos de quimioterapia se desplazan por la sangre para destruir las células que se dividen rápidamente, como las células cancerosas, en cualquier parte del organismo. Según el diagnóstico específico, su equipo de cuidado puede recomendar más de un medicamento de quimioterapia a la vez. Este tratamiento suele administrarse a través de una vena (IV), pero puede darse por la vía  oral en forma de pastilla o inyección bajo la piel. La quimioterapia solo se utiliza para las NEN más agresivas.

Obtenga información sobre la quimioterapia 

Control de los efectos secundarios del tratamiento 

Pregunte de antemano a su equipo de cuidado sobre los efectos secundarios. Saber qué esperar lo ayudará a sentirse mejor preparado. Es importante que hable y haga preguntas a lo largo del tratamiento. 

A continuación se presentan algunos efectos secundarios frecuentes del tratamiento del cáncer neuroendocrino:  

  • Fiebre/infección  
  • Fatiga
  • Malestar estomacal/náuseas, hinchazón
  • Recuentos sanguíneos bajos
  • Niveles altos de azúcar en sangre
  • Diarrea
  • Caída del cabello
  • Reacciones de la piel
  • Dolor
  • Inflamación
  • Enrojecimiento del rostro
  • Cambios en el apetito
  • Ansiedad o angustia

Hay muchas alternativas, incluyendo medicación, que su equipo de cuidado puede recomendar para ayudar con estos efectos secundarios. Recibir un diagnóstico de cáncer y someterse a un tratamiento para esta enfermedad puede ser difícil tanto para usted como para sus seres queridos. Los efectos secundarios no deseados pueden intensificar aún más la alteración de su vida. 

Obtenga más información sobre cómo manejar los efectos secundarios del tratamiento 

 

Cómo afrontar el cáncer neuroendocrino

Además de los efectos secundarios físicos del tratamiento, es normal experimentar efectos secundarios emocionales. Esto puede incluir sentirse ansioso, preocupado o abrumado. Si usted o un ser querido tienen alguno de estos sentimientos, hable con su equipo de cuidado. Ningún efecto secundario o emoción es demasiado pequeño como para mencionarlo a su equipo de cuidado médico. Ellos pueden referirlo a un profesional de la salud mental que lo ayudará a resolver sus inquietudes y compartir maneras de afrontar la situación. Su equipo de cuidado puede referirlo a un trabajador social o a un navegador de pacientes para que le recomiende recursos y grupos de apoyo.

Tenga en cuenta lo siguiente:  

  • Esté abierto a hacer preguntas a su equipo de cuidado. Siga haciendo preguntas si hay algo que no entiende. Si le resulta más fácil entender con imágenes, pregunte si pueden mostrarle un dibujo o una imagen que ayude a explicar.  
  • Sepa qué signos o síntomas debe informar de inmediato a su equipo de cuidado médico. Considere la posibilidad de llevar un diario en el que enumere los síntomas y efectos secundarios que experimenta. Sea específico y anote la hora del día y la intensidad.
  • Concéntrense en las cosas que sí puede controlar. Avance paso a paso, sin apresurarse. No intente hacer cambios de inmediato.
  • Sea amable consigo mismo cuando se sienta estresado. Es posible que se sienta más ansiosa cuando se acerque una cita con el médico. Contar con la compañía de otra persona puede ayudarle a captar mejor la información durante la visita médica.  
  • Comparta sus sentimientos con personas de confianza, como amigos, familiares, un administrador de casos, asesor, líder religioso o consejero espiritual.
  • Pida ayuda a amigos y a su comunidad a través de MyLifeLine de CSC, un servicio gratuito ofrecido por la Cancer Support Community.

Obtenga más información sobre cómo afrontar las inquietudes de salud mental  

 

Importancia de la nutrición

Si experimenta dificultades con su dieta y nutrición durante el tratamiento o después de este, informe a su equipo de cuidado. Ellos pueden referirlo a un dietista registrado (RD) especializado en oncología. El dietista puede ayudarlo con inquietudes como:  

  • Controlar los efectos secundarios como náuseas, alteraciones del gusto o pérdida de peso
  • Crear planes de comidas personalizados según su tratamiento y sus necesidades en materia de salud
  • Aconsejarlo sobre el uso seguro de suplementos y vitaminas

Obtenga más información sobre la dieta y nutrición  

 

Manejando el costo del tratamiento del cáncer 

Las preocupaciones acerca de los costos del cuidado son comunes cuando se enfrenta a un diagnóstico de cáncer. Aprenda cómo hablar sobre el aspecto financiero del cáncer y dónde recurrir en busca de ayuda. 

Obtenga más información sobre cómo manejar el costo del tratamiento contra el cáncer 

 

Apoyo a los cuidadores 

Las ondas de un diagnóstico de cáncer se extienden a cónyuges, parejas, hermanos, hijos y amigos. Es posible que muchos familiares tengan que convertirse en cuidadores por primera vez. Es importante que los cuidadores busquen y reciban también el apoyo que necesitan. 

Obtenga más información sobre el apoyo a los cuidadores 

Vivir con cáncer neuroendocrino puede ser abrumador, pero no tiene por qué enfrentarlo solo. Pedir ayuda, compartir sus inquietudes y apoyarse en sus seres queridos y en los grupos de pacientes puede marcar una verdadera diferencia. Hable sobre sus efectos secundarios y lo que más le importa: hacerse oír es importante en cada decisión de cuidado. Al hacer preguntas y abogar por usted mismo, puede sentirse más seguro y empoderado a medida que avanza en su cuidado. 

Would you like a print copy of these educational materials?

We can mail our Frankly Speaking About Cancer pieces to you. Shipping is free for up to 20 pounds.

Order Now