Cáncer de Endometrio

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El cáncer de endometrio se forma en el tejido que recubre el interior del útero. Es uno de los tipos de cáncer más frecuentes diagnosticados en mujeres en los Estados Unidos.  La mayoría de los casos de cáncer de endometrio comienzan en el tejido glandular y se denominan adenocarcinomas.

El cáncer de endometrio es un tipo de cáncer de útero. El cáncer de útero también puede comenzar en las células que forman la pared del útero. Estas células son musculares o miometriales. Los cánceres que comienzan en estas células se convierten en sarcomas. Son mucho menos frecuentes. Cuando las personas dicen cáncer de útero, a menudo se refieren al cáncer de endometrio.

 

Factores de riesgo

En la mayoría de los casos se desconoce la causa del cáncer de endometrio. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de una mujer de desarrollar la enfermedad. Muchos tienen que ver con unas concentraciones más altas de estrógeno.

  • Edad: el riesgo de cáncer de endometrio aumenta a medida que una mujer envejece. La edad media del diagnóstico es de 60 años. Este cáncer es raro en mujeres menores de 45 años.
  • Diabetes: tener diabetes tipo 2 puede aumentar el riesgo. Esto puede deberse en parte a su relación con la obesidad.
  • Dieta: consumir una dieta con alto contenido de grasa animal puede aumentar el riesgo.
  • Hiperplasia endometrial: la hiperplasia endometrial o neoplasia intraepitelial endometrial es un aumento del crecimiento del endometrio. El crecimiento celular puede hacer que el útero se engrose. Esto no es un cáncer, pero se asocia a un mayor riesgo de cáncer de endometrio.   
  • Antecedentes familiares: este tipo de cáncer parece ser hereditario. Las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de colon o cáncer de endometrio deben hablar con un médico sobre su riesgo.
  • Antecedentes de cáncer: las mujeres que han tenido cáncer de mama, colon u ovario pueden tener un mayor riesgo de desarrollar cáncer de endometrio.
  • Uso de hormonas: las mujeres que reciben estrógenos sin progesterona, especialmente durante períodos prolongados, tienen un mayor riesgo. Si bien el tratamiento con estrógeno puede reducir los sofocos, mejorar la sequedad vaginal y ayudar a prevenir el debilitamiento de los huesos (osteoporosis), el uso de estrógeno por sí solo aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio. Es importante que hable con su médico sobre el tratamiento con estrógeno.
  • Ciclos menstruales: las mujeres que tienen más períodos menstruales a lo largo de su vida pueden presentar un mayor riesgo. Esto puede deberse al inicio precoz de la menstruación (antes de los 12 años) o a la menopausia tardía (después de los 55 años). El riesgo proviene de tener una mayor cantidad de períodos menstruales; por lo tanto, comenzar la menstruación a edad temprana y finalizarla también temprano, o iniciarla tarde y terminarla tarde, podría no aumentar el riesgo. Haber tenido múltiples embarazos puede contribuir a reducir el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
  • Obesidad o sobrepeso: este es un factor de riesgo importante. Las mujeres con mayor cantidad de tejido adiposo tienen más estrógeno, lo que incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): las mujeres con SOP presentan niveles más altos de estrógeno y niveles más bajos de progesterona, lo que puede asociarse con un mayor riesgo.
  • Radioterapia previa: la radiación de la zona pélvica puede dañar el ADN de las células. Esto puede incrementar el riesgo de este cáncer, incluidos los sarcomas.  
  • Tamoxifeno: las mujeres que toman este medicamento tienen un riesgo ligeramente mayor de padecer este cáncer. El tamoxifeno también se asocia a un ligero aumento del riesgo de presentar sarcomas uterinos. Se utiliza para prevenir o tratar el cáncer de mama.

 

Signos y síntomas

El cáncer de endometrio o de útero suele aparecer después de la menopausia o alrededor del momento en que comienza la menopausia. Los síntomas frecuentes son:

  • Hemorragia anormal: el síntoma más frecuente es la hemorragia o secreción vaginal anormal. Es posible que note un flujo acuoso y que gradualmente contiene más sangre.
  • Dolor anormal: dificultad o dolor al orinar, dolor durante las relaciones sexuales o dolor en la región pélvica.

 

Pruebas de detección

No existe una prueba de detección de rutina para el cáncer de endometrio. Suele aparecer después de que una mujer nota síntomas.

 

Diagnóstico

El cáncer de endometrio suele detectarse en una fase temprana. Esto se debe a que causa sangrado irregular, sangrado después de la menopausia o dolor.  Estos síntomas también pueden tener otras causas. 

Pueden utilizarse las siguientes pruebas o exámenes para comprobar si hay presencia de cáncer:

Exploración pélvica

El médico palpa la zona pélvica. Revisa la vagina, el útero, la vejiga y el recto en busca de bultos o cambios en la forma y el tamaño. Puede introducir un espéculo en la vagina para ver la parte superior de la vagina y el cuello uterino.

Ultrasonido transvaginal

Se utilizan ondas sonoras y una computadora para crear una imagen del útero. La imagen puede mostrar tumores y anomalías. Si el endometrio tiene un aspecto demasiado grueso, el médico realizará una biopsia. La ecografía no es una herramienta diagnóstica, lo que significa que no descarta el cáncer. 

Papanicolaou

El Papanicolau se utiliza para detectar el cáncer de cuello uterino. El médico toma células del cuello uterino y la parte superior de la vagina. Las células se envían a un laboratorio para comprobar la presencia de células anormales. Aunque no suele detectar cáncer de útero, se puede utilizar para descartar el cáncer de cuello uterino.

Biopsia endometrial

El médico extrae muestras de tejido del revestimiento del útero. Esto suele hacerse en el consultorio del médico, pero en algunos casos el paciente necesite dilatación y raspado (D&C). Se trata de una cirugía que se realiza en el mismo día. Luego, un patólogo comprueba las muestras en busca de células cancerosas. Esta biopsia es la forma definitiva de diagnosticar el cáncer de endometrio.  

Tomografía computarizada

Se toman imágenes detalladas de zonas del interior del cuerpo desde diferentes ángulos. Se puede tragar o inyectar un medio de contraste en una vena para ayudar a que los órganos o tejidos se muestren con mayor claridad.

Resonancia magnética

Se utilizan ondas de radio y un imán potente para obtener una imagen detallada. La RM puede utilizarse para comprobar hasta qué punto ha crecido el cáncer dentro del útero.

Determinación del estadio

Si se diagnostica cáncer, el médico debe conocer el estadio, o la extensión, de la enfermedad para determinar el mejor tratamiento. La determinación del estadio sirve para averiguar si el cáncer se ha propagado y, en caso afirmativo, a qué partes del cuerpo. La determinación del estadio se basa en los resultados obtenidos en el momento de la cirugía para tratar el cáncer. El patólogo puede utilizar un sistema de graduación (grados 1 a 3) para describir el aspecto de las células en el microscopio. Las células que tienen un aspecto más parecido al de las células sanas tienen un grado menor. Los patólogos también asignarán al cáncer un tipo celular, como endometrioide (el más frecuente), de células claras, mucinoso o seroso, por ejemplo.

  • Estadio I: el cáncer se encuentra solo en el cuerpo del útero. No está en el cuello uterino. El Estadio I tiene dos niveles dependiendo de dónde se encuentre el cáncer con respecto a la pared del útero.
  • Estadio II: el cáncer se ha extendido del cuerpo del útero al cuello uterino.
  • Estadio III: el cáncer se ha extendido fuera del útero, pero no fuera de la pelvis (y no a la vejiga ni al recto). Puede haberse extendido a la vagina, los ovarios o los ganglios linfáticos de la pelvis. El Estadio III tiene cuatro niveles dependiendo de dónde se encuentre el cáncer.
  • Estadio IV: el cáncer se ha extendido a la vejiga o el recto (Estadio IVA). O se ha extendido más allá de la pelvis a otros órganos o partes del cuerpo, como los pulmones o los huesos (Estadio IVB).

Tratamientos y efectos secundarios

El tratamiento del cáncer de endometrio depende del estadio y de dónde se encuentre el cáncer. Si aún espera quedar embarazada, hable con su médico sobre sus opciones antes de comenzar el tratamiento. Esto afectará su plan de tratamiento.

La mayoría de las mujeres se realizan cirugía. En algunos casos, puede ser el único tratamiento necesario. Después se puede administrar radioterapia, terapia hormonal o quimioterapia. Cuando la cirugía no es una opción, a menudo se utiliza terapia hormonal y radioterapia. Si el cáncer se ha extendido, el tratamiento puede incluir terapia dirigida o inmunoterapia. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción.
 

El cuidado de seguimiento después del tratamiento es muy importante. Incluso cuando no hay signos de enfermedad, las células cancerosas no detectadas pueden permanecer en el cuerpo y hacer que el cáncer vuelva. Su médico vigilará su recuperación y comprobará si reaparece el cáncer. Los chequeos pueden incluir un examen físico, un examen pélvico, radiografías y pruebas de laboratorio.
 

El tratamiento puede incluir:

La cirugía se utiliza a menudo para tratar el cáncer de útero. Este procedimiento incluye una histerectomía total. Se trata de una operación en la que se extraen el útero y el cuello uterino. La cirugía debe realizarse por vía laparoscópica o robótica, cuando el cirujano lo considere seguro y adecuado. A menudo, el cirujano hace un corte en el abdomen.

La operación también requiere extraer los ovarios y las trompas de Falopio. Este procedimiento se denomina salpingooforectomía bilateral. El médico también puede extraer los ganglios linfáticos cercanos para detectar la presencia de cáncer. Cuando el cáncer se detecta temprano, la cirugía puede ser el único tratamiento necesario.

Los riesgos habituales de la cirugía son dolor, infección alrededor del lugar de la cirugía, coágulos de sangre, lesión de órganos próximos al útero (como vasos sanguíneos, nervios, vejiga, intestino y uréteres, los tubos que conectan los riñones con la vejiga), cansancio, cicatrices y entumecimiento. Una histerectomía pone fin a los períodos menstruales. Las mujeres ya no pueden quedar embarazadas. Cuando se extraen los ovarios en mujeres que no han pasado la menopausia, la menopausia se produce de inmediato. Esto puede causar sofocos y otros síntomas. Estos síntomas pueden ser más intensos que los provocados por la menopausia natural. La extracción de ganglios linfáticos puede causar hinchazón y dolor. Este trastorno, llamado linfedema, puede ser duradero.
 

La radioterapia es el uso de rayos de alta energía para destruir o dañar las células cancerosas.

Para tratar este cáncer pueden utilizarse dos tipos de radiación.

La radiación externa implica el uso de una máquina grande. Se realiza de forma ambulatoria. No lleva mucho tiempo, pero es posible que tenga que ir al hospital cinco días a la semana durante un mes o más.

La radioterapia interna utiliza tubos pequeños. Los tubos contienen una sustancia radioactiva. Se introducen a través de la vagina y se dejan colocados durante unos días. Este tratamiento requiere hospitalización. El paciente no podrá recibir visitas a fin de proteger a otras personas de la exposición a la radiación.

Algunas mujeres reciben tanto radiación externa como interna.

Además de los efectos secundarios tradicionales de la radioterapia, algunas mujeres presentan sequedad, picazón, opresión y quemazon en la vagina. Los médicos pueden aconsejar a sus pacientes que no mantengan relaciones sexuales durante la radioterapia.
 

Obtenga información sobre la radioterapia

La terapia hormonal es el uso de medicamentos que bloquean las hormonas que estimulan el crecimiento del cáncer. En el cáncer de endometrio, a menudo se implementa en forma de progesterona en comprimidos. Otros medicamentos también pueden ser una opción. Los análisis de sangre pueden ayudar a identificar cánceres con más probabilidades de responder al tratamiento hormonal. Se utiliza después o en lugar de la cirugía.

Los efectos secundarios frecuentes son sofocos, acumulación de líquido, problemas para dormir y dolores musculares. El aumento del apetito puede provocar aumento de peso. Las mujeres que todavía tienen la menstruación pueden presentar cambios en sus períodos menstruales.

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La quimioterapia implica el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. Es un tratamiento sistémico (del cuerpo entero).  

La quimioterapia puede utilizarse para tratar cánceres de endometrio de grado alto que pueden crecer con rapidez. También se utiliza en los cánceres en estadio III y IV que reaparecen después del tratamiento. La mayoría de las pacientes reciben quimioterapia después de la cirugía, a veces con radiación. Se administra por vía intravenosa. A menudo, recibirá una combinación de dos medicamentos.

Obtenga información sobre la quimioterapia

La inmunoterapia utiliza las defensas naturales del organismo (el sistema inmunitario) para identificar, atacar y destruir las células cancerosas.

La inmunoterapia puede utilizarse en combinación con terapias dirigidas para personas con cáncer de endometrio avanzado que da negativo para MSI-H o dMMR tras haber probado otro tratamiento. También puede utilizarse con quimioterapias para tratar cánceres de endometrio con MSI-H o dMMR recurrentes.

Obtenga información sobre la inmunoterapia

La terapia dirigida tiene como objetivo atacar con más precisión las células cancerosas. Estos fármacos actúan sobre los cambios en los genes o proteínas de las células cancerosas que les ayudan a crecer, dividirse y diseminarse.

Obtenga información sobre la terapia dirigida

Asegúrese de preguntar por los estudios clínicos. Los estudios clínicos son estudios de investigación que prueban nuevos tratamientos o examinan cómo usar mejor los tratamientos actuales. Los medicamentos que hoy se consideran de uso habitual pasaron previamente por estudios clínicos. Los medicamentos del mañana están siendo estudiados en ellos hoy.

En algunos casos, los tratamientos con las mayores posibilidades de éxito solo estarán disponibles a través de ensayos clínicos. Los ensayos se ofrecen para cualquier tipo de cáncer, en muchos estadios diferentes. No todas las personas son elegibles para todos los ensayos. Si tiene un cáncer que ha reaparecido o se ha extendido, es especialmente importante que pregunte por los ensayos clínicos. 

Obtenga información sobre los ensayos clínicos

Cómo afrontar el cáncer de endometrio

Estar informada es una parte esencial del manejo del cáncer y de su tratamiento. El cáncer de endometrio puede afectar a muchas áreas de su vida, no solo a su salud, sino también a sus emociones, sus finanzas y más. Si se enfrenta a desafíos en cualquiera de estas áreas, sepa que hay recursos y apoyo disponibles para ayudarle.

Gestión del costo del tratamiento del cáncer


Es muy común preocuparse por el costo del cuidado oncológico. Si le preocupa pagar su tratamiento, no está sola. Es importante hablar abiertamente sobre el lado financiero del cáncer y saber dónde puede encontrar ayuda. Hay organizaciones y profesionales que pueden asistirle para comprender sus opciones y encontrar apoyo.

Apoyo a los cuidadores


El cáncer no solo afecta a la persona diagnosticada, sino que afecta a todas las personas cercanas. Los cónyuges, parejas, hermanos, hijos y amigos pueden encontrarse repentinamente en el papel de cuidadores, aunque nunca lo hayan hecho antes.

Las ondas de un diagnóstico de cáncer se extienden a cónyuges, parejas, hermanos, hijos y amigos. Muchos de estos familiares descubrirán que ahora necesitan asumir el papel de cuidador, algo que nunca antes habrían hecho.

Cómo afrontar la salud mental y el cáncer


Un diagnóstico de cáncer puede cambiar la vida y a menudo afecta la salud mental. Esto es así tanto para los pacientes como para sus seres queridos. Sentirse abrumada, ansiosa o decaída es algo común, y es importante recordar que necesitar apoyo no es nada de lo que avergonzarse. Pedir ayuda, ya sea asesoramiento, grupos de apoyo o hablar con un profesional de atención médica, puede marcar una verdadera diferencia a la hora de enfrentar los desafíos emocionales y mentales del cáncer.

Tener un diagnóstico de cáncer es difícil y puede afectar su salud mental. Esto es así ya sea que es la persona diagnosticada con cáncer o un ser querido. Nadie elige tener un problema de salud mental, pero una vez que sabe que usted o algún ser querido lo tiene, es importante buscar apoyo.

Cómo abordar los efectos secundarios del tratamiento del cáncer


El tratamiento del cáncer puede ser difícil, y los efectos secundarios pueden sumar aún más estrés e incertidumbre. Estos efectos secundarios no solo afectan a la persona con cáncer, sino también a quienes la cuidan. Saber qué esperar y cuándo pedir ayuda puede aliviar la carga. Los equipos de cuidado médico pueden guiarle en el manejo de los efectos secundarios, y existen recursos y consejos para ayudarle a usted o a su seres queridos a sentirse lo más cómodos posible durante el tratamiento.

Recibir un diagnóstico de cáncer y someterse a un tratamiento para esta enfermedad puede ser difícil tanto para usted como para sus seres queridos. Los efectos secundarios no deseados pueden intensificar aún más la alteración de su vida.

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